Fernando y yo llevábamos un tiempo planeando pasar unos dÃas en Roma, faltaba poco para irnos y todavÃa no habÃamos hecho el planing de lo que ibamos a visitar, ¡el avión!, pensar en el avión nos paralizaba! Asà que el dÃa anterior a la salida fuimos a la Casa del Libro y compramos un par de buenas guÃas.
Salimos desde Santiago y una vez subidos al avión a Fer se le pasó todo, disfrutó de las vistas y hasta hizo fotos, y yo sin embargo, me quedo en el pasillo, mirando a las azafatas por si sus caras cambian de repente, motivo de algún peligro. SÃ, asà de paranoica me llego a poner en los aviones.
Eso sÃ, visto el cielo a través de la cámara es algo espectacular.

El Coliseo fue lo primero que visitamos tras tomarnos nuestro primer capuchino.

La Fontana de Trevi donde lanzamos nuestras monedas.

Decidimos visitar el Vaticano el miércoles sin saber que ese dÃa es cuando el Papa celebra Audiencia…

… y entonces mientras preguntábamos como llegar al Museo Vaticano la gente empezó a gritar: ¡¡el Papa, el Papa!!

Le arranqué la cámara a Fer, que hasta ahora habÃa hecho todas las fotos del viaje , apunté y disparé una sola vez y en la pantalla de la cámara apareció Benedicto. ¿No tiene un tupé raro? ¿ y qué me decis de ese anillo? La única foto que saqué en todo el viaje y fue al Papa!!

Tras subir más de 500 escaleras y pasando por corredores tan estrechos por los que apenas pasa una persona, llegas a la cúpula de la BasÃlica de San Pedro, desde donde puedes ver toda Roma.

Dentro del Museo Vaticano.

Escalera a la salida del Museo. Toda de bronce!

Callejear por Trastevere y acabar comiendo pizza al horno de leña mmmmm una delicia!

Paseando por el centro vimo como un hombre salÃa de una joyerÃa rodeado de guardaespaldas, mi madre que habÃa visto quien era, se abalanzó sobre él, después vimos que le daba su cámara a un guardaespaldas! ¿Quién era aquel hombre?

Mi madre y Berlusconi!! Si lo que no consiga mi madre…

La Fuente de las Tortugas en el barrio judÃo.

Vista de Tivoli desde los jardines de Villa d’Este.
Todas las fotografÃas de Roma están hechas por Fer, excepto la de mi madre y Berlusconi que están hechas por su guardaespaldas y la del Papa Benedicto hecha por mi.










































